Montse de la Iglesia: consultora de digitalización estratégica en España
Aunque me considero una geek no, no empecé mi carrera profesional por ahí. Trabajé casi siete años como trabajadora social. Pasé por Servicios Sociales municipales, centros de atención a drogodependientes, fundaciones y varias ONG.
Y pese a parecer que no tiene nada que ver, desarrollé la base de todo lo que hago en la actualidad: escuchar, entender sistemas y buscar soluciones que funcionen para las personas, no solo sobre el papel.
Trayectoria internacional: periodismo de datos y tecnología digital"
Después vino el periodismo. Me licencié por la Rey Juan Carlos y pasé varios años escribiendo, cubriendo eventos y colaborando en proyectos editoriales digitales. Aprendí a estructurar información, a hacerla accesible y a contar las cosas con claridad.
De manera paralela, me metí de lleno en el mundo digital. Marketing, gestión de contenidos web, visualización de datos y desarrollo web. Trabajé tres ocasiones con el IE Business School gestionando sus plataformas web y bases de datos, y ahí descubrí que lo que más me interesaba no era crear contenido, sino entender cómo funcionaban los sistemas que lo sostenían.
En 2016, emigré a Alemania. Residí en Münster, Colonia, Berlín y allí di clases de español en Inlingua, trabajé como apoyo para el departamento de periodismo de datos de La Vanguardia y continué ampliando mis conocimientos digitales en una multinacional.
Cada uno de esos trabajos me enseñó algo distinto. Ser profe me obligó a explicar lo complejo de forma simple; el periodismo de datos, a mirar los sistemas desde arriba y el entorno corporativo me mostró cómo funciona la tecnología cuando hay muchas piezas en juego.
Fue también en Alemania donde me comencé a estudiar la certificación UX Design con Google, lo que me dio el punto de vista de quien usa la tecnología, no desde quien la crea.
Además, como tengo el culo inquieto, monté Kartoffel Tortilla, un blog para ayudar a hispanohablantes en Alemania que acabó convirtiéndose en una plataforma con recursos digitales, newsletter y una comunidad real. Fue mi primer proyecto propio de principio a fin. ¡Completamente sola! Elegir herramientas, montar sistemas, crear contenido, resolver problemas técnicos, me confirmaron nuevamente que lo más importante no es tener más tecnología, sino que la que tengas funcione bien.
Cuando regresé a España, en 2023, convertirme en consultora y asesora de digitalización estratégica me pareció un paso natural. Todo lo que había aprendido apuntaba hacia una dirección muy clara: ayudar a negocios a poner orden en su parte digital con criterio y sin humo.
Mi experiencia en tecnología y simplificación digital
Que la mayoría de problemas técnicos no son técnicos. Son problemas de estructura, de falta de criterio o de decisiones acumuladas sin revisión.
Que añadir herramientas es fácil. Lo difícil es saber cuáles quitar. Y que eso es, casi siempre, lo que más impacto tiene.
Que la tecnología debería ser la parte de tu negocio que te da tranquilidad, no la que te quita el sueño. Y que cuando no lo es, normalmente el problema no está en la tecnología. Está en cómo se decidió usarla.
Cómo trabajo: criterio antes que ejecución
Primero entiendo. No toco nada hasta que no sé qué tienes, cómo funciona y qué necesita tu negocio. Después simplifico. Busco lo que sobra, lo que se solapa, lo que nadie usa y lo que genera fricción. Y entonces propongo. Un plan claro, ordenado por prioridades, con lenguaje que puedas entender sin necesitar un intérprete.
No implemento sin estrategia. No añado sin revisar. Y si algo no tiene sentido, lo digo. Aunque no sea lo que quieras oír. Como consultora de digitalización estratégica, mi compromiso es con tu negocio, no con quedar bien.
Servicios que no ofrezco
No gestiono redes sociales, ni hago campañas de publicidad, ni programo a medida. No soy diseñadora gráfica ni copywriter profesional. Y no trabajo con mindset, crecimiento personal ni promesas de resultados mágicos.
Mi enfoque es estratégico y operativo. Pienso, ordeno, simplifico. Y te dejo en un punto donde puedas avanzar con claridad, con o sin mí.