
La espiral del silencio evita la aparición de opiniones diferentes. Las redes sociales parecían haber terminado con este mecanismo de control social, pero ¿y si no fuera cierto?
En 1977, la politóloga alemana Elisabeth Noelle Neumann publicó el libro ‘La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social’. En él, analizaba cómo un individuo, por miedo a quedar aislado del grupo, reforzará la opinión mayoritaria y ocultará la propia aun considerando que el resto se equivoca. De este modo, la opinión pública se articula como un instrumento de control social.
La aparición de Internet y, más concretamente, de las redes sociales parecían haber roto esta dinámica tan asentada en las conductas grupales y, por tanto, de la sociedad. No se entiende la concepción de grupos sociales movimientos ciudadanas y acciones relacionadas sin el soporte técnico que han prestado las comunicaciones 2.0.
Pero, ¿y si las cosas no hubieran cambiando tanto? ¿Y si en las redes sociales siguiera primando la opinión del más fuerte o influyente? ¿Y si la figura autoritaria simplemente hubiera cambiado de escenario?
Pues parece que esas han sido las conclusiones a las que ha llegado el informe elaborado por el centro de investigación Pew Research. Para el experimento, realizaron una encuesta a 1.801 adultos sobre las revelaciones por parte de Edward Snowden, en 2013. Se decidió que este era el tema más adecuado porque la opinión pública norteamericana estaba dividida entre quienes consideraban que las revelaciones sobre la política de vigilancia llevada a cabo por la administración dañaban el interés público y quienes se mostraban a favor de las filtraciones.
Los resultados del estudio muestran que:
- Los encuestados estaban menos dispuestos a discutir el tema en redes sociales. Sólo un 42% aceptaban hablar sobre el tema en Twitter y Facebook frente a un 86% de usuarios que elegían el cara a cara para debatirlo.
- Los medios sociales no fueron una plataforma alternativa para quienes no querían hablar del tema. Concretamente, el 14% no quería discutir sobre ello y sólo el 0.3% lo haría en medios sociales.
- Tanto a través de Internet, como en persona la gente estaba más dispuesta a compartir opiniones con aquellos que compartían sus puntos de vista. Además, los usuarios de Facebook se mostraron más dispuestos a compartir sus puntos de vista si pensaban que sus seguidores estaban de acuerdo con lo que decían.
- Los usuarios de Twitter y Facebook eran menos propensos a discutir sus posturas cara a cara.
- En general, los usuarios no utilizaron los medios sociales para obtener información sobre la historia Snowden- NSA. Así, un 58% de los adultos utilizó la televisión o la radio para estar al tanto del tema; un 19%, la prensa escrita y sólo un 15% y un 3% manejaron Facebook y Twitter para informarse.
Por tanto, parece que lejos de superar el tema, la espiral del silencio parece perpetuarse con los medios sociales.
Fuente: Pew Research
Vía: 233 grados
Imagen: Cómic creado con Make Beliefs Comix